• Documentación. Permiso de circulación, carnet de conducir, recibo del seguro y acreditación de haber pasado la ITV, en su caso. Actualmente es legal viajar con una fotocopia de estos documentos compulsada en un organismo oficial, preferentemente en la Jefatura Provincial de Tráfico.
  • Revisión de elementos mecánicos del coche. Es imprescindible al menos revisar los siguientes elementos: luces, correas, niveles, amortiguadores, frenos y neumáticos, incluso el estado del cinturón.
  • La carga. Distribuya bien la carga en el maletero y porta equipajes, intente no llevar más de lo necesario, piense que a mayor peso, mayor gasto de combustible y mayor inestabilidad del vehículo.
  • Pérdida de llaves. Lleve siempre un duplicado, o, si es posible, anote la numeración de la llave en su agenda.
  • La elección de la carretera. Antes de salir es conveniente planificar el itinerario, la ruta más idónea y la carretera que presente mayor seguridad, aunque haya una mayor inversión de tiempo en el viaje.
  • Horario de ruta. Es un error grave y frecuente ponerse una hora fija de llegada al lugar destino final, ya que si ve que ésta no se cumple, tenderá a incrementar las conductas de riesgo, en especial la velocidad y los adelantamientos.
  • Momentos de riesgo. Son especialmente peligrosos los kilómetros finales, cuando ya se está muy cerca del lugar de destino. Ello se debe fundamentalmente a la acción acumulada de la fatiga.